Detrás de fenómenos como las residencias musicales y los macroconciertos de Bad Bunny, Taylor Swift, Rosalía o Shakira, se esconde una mafia de venta y reventa de entradas conformada por bots, hackers, brokers virtuales y ticketeras que está transformando la música en directo y cómo la disfrutamos (si es que conseguimos acceder a ella).
(lo de los hackers… en fin…) Lo que interesa son los pretix