Creo que esto del streaming se da bien para cosas que no son propiamente artísticas, si pensamos arte desde la noción del gran arte. Aunque nuestras nociones puedan diferir, esta cuestión del arte tiene sus universales como los afectos (no sentimientos); esto que es capaz de suspender el sentido de un tiempo cronológico y ser un «golpe» a la percepción y demás. En fin.
El asunto de los videojuegos -al menos para mí- implica una postura ludopolítica más que artística, pero si actuar en ellos da lugar a algo inventivo (disruptivo en cuanto a los elementos esperados de su lugar simbólico en lo social, histórico y, sobre todo, estético) entonces puede dar lugar al arte y no será, por supuesto, streaming. En ese caso, de tratarse de videos, éstos habrán de estar editados y construidos de otra forma que el videojuego original aunque use el videojuego mismo para ello. Existen casos como este pero que no colindan con lo artístico (al menos en los términos que me atrevo a sugerir o mencionar aquí). Pero seguro puede dar lugar a algo más que un video grabado («guardado») simplemente.
Lo anterior para poner en claro mi postura. Coincido contigo @porru si se trata de transmisiones en vivo o «recortes» de un video grabado por la consola/PC sin más. Coincido contigo @marcelcosta si se da lugar a algo nuevo que no es propiamente el videojuego sino una propuesta artística (en el sentido amplio de las artes: música, imagen, texto, etc.), que no sea el videojuego mismo (a menos que quien lo haga sea ella misma programadora, diseñadora, etc. y que conciba, desde un aspecto estético su propio quehacer en tanto que muestra de los aspectos afectivos de lo artístico).
Creo que la mera transmisión en vivo y la reproducción de un fragmento del videojuego (sin más y sin propuesta de carácter artístico, no necesariamente ludopolítico) no logra el carácter de invención («creatividad») que requiere lo artístico (ya sin pensar en el «gran arte») en términos generales.